Un día para conseguirlo, otro para enamorarlo, dos para sustituirlo y una hora para olvidarlo. ♥

domingo, 18 de septiembre de 2011

Cuando todo se termina hay pocas cosas que decir.


Estás tirado encima de la cama, te dices a ti mismo: La he perdido. Te lo podrías repetir cien mil veces más, pero nunca llegarías a querer aceptarlo. ¿Cómo fue? ¿Por qué coño se marcho? Bien, yo te lo diré… Sintió algo que termino por hundirla: decepción. Si, así es, se siente decepcionada, utilizada, tirada, engañada, dolida… como podrá sentir tantas cosas a la vez, te preguntarás… Te diré algo, un día sintió muchas cosas más: se sintió querida, especial, útil, feliz, eufórica, única… sí, la verdad es que ella se sentía en la cima del mundo, es más, te diré otra cosa: era gracias a ti.
Bueno, es normal, tú la hacías volar… era difícil de explicar, pero eso ya no importa porque decidiste cortar de raíz y por ello ahora buscas ansiosamente algo que no encontraras. 


No hay comentarios:

Publicar un comentario